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Mirada Terapéutica - Alicia Mabel Alfuso
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¿Comunicación o soledad?
Terapia Floral del Dr. Edward Bach


¿Comunicación o soledad?
Dos vecinas hablan, una de ellas cuenta sus enfermedades, la otra intenta contar las suyas, se superponen y van levantando el tono con el propósito de ser escuchada por la otra. Cuando llegan a su casa comentan que se encontraron con su vecina y que estuvieron conversando.

El hijo trae una mala nota, la madre le dice al hijo: vamos a conversar e intentando no enojarse le explica todos los beneficios de estudiar y no llevarse materias a examen. Su hijo se retira a su habitación y sigue jugando con la compu.

Dos alumnos se pelean en el aula, la maestra los separa y les dice: vamos a conversar. Entonces les dice que está mal lo que está haciendo y los amenaza con mandarlos a dirección, ponerles amonestaciones o llamar a sus padres.

La esposa espera al marido a comer, él llega tarde. Ella le dice tenemos que conversar y comienza a desarrollar una serie de reproches relacionados con situaciones anteriores en las que no cumplió con su promesa. 

Estas personas de los ejemplos piensan y dicen que estuvieron conversando. Sin embargo ellas no conversaban, sino que monologaban. En algunos casos una de las partes hablaba y la otra escuchaba o hacía que escuchaba o mientras que una de ellas hablaba la otra pensaba que voy a decir para retrucarle y ganarle o simplemente ponía  su cara, mientras pensando como salgo elegantemente de esta situación.

Cuando los niños, en los primeros estadíos de su infancia, juegan o se encuentran tienen lo que se llaman monólogos paralelos. Sólo les interesa hablar, no les interesa para nada lo que el otro tiene para decir. Sólo quiere que los escuchen. Interrumpen cuando su mamá habla con otra persona, cuentan acerca de sus cosas o hacen preguntas sin tener en cuenta si su mamá puede escucharlos en ese momento o está disponible para ello. Esto es así porque aún no terminan de incorporar la idea de que existe otro, y piensan que quien está a su lado está sólo para satisfacer sus necesidades.

Si releemos los ejemplos, parecería que la mayor parte de los adultos se sigue comunicando  como lo hacían de  niños.

¿Podemos pensar que es conversar? Conversar es dialogar, interesarse por el otro y que el otro se interese por mi, escuchar y ser  escuchado. Tener en cuenta al otro y saber que el otro se interesa por mí.

Confundimos conversar con descarga de palabras: si es mi amigo o mi marido o alguien muy cercano  puedo contarle todas las pálidas, presentarle todas las quejas sin ni siquiera esperar a que el otro cuente algo de lo que le pasa. Generalmente hablamos, hablamos y hablamos  frente a otro  y de repente nos damos cuenta que estamos solos y no tenemos a nadie con quien hablar.

La conversación se inicia cuando estoy dispuesto a tener tiempo para escuchar lo que el otro dice y no negarlo antes de oírlo.

La soledad muchas veces produce angustia y necesitamos de otros significativos para que nos escuchen. Es así que confundimos a nuestros afectos cercanos con terapeutas o confesores y terminamos agotándolos, produciendo agobio en nuestro interlocutor  quien elige no seguir escuchándonos.

Es importante diferenciar cuando necesitamos a alguien  para conversar y cuando necesitamos  un terapeuta que pueda escucharnos con el objetivo de que podamos pensar, expresar nuestra angustia, preocupaciones, miedos y reflexionar acerca de lo que nos pasa para encontrar caminos que nos permitan  salir de la soledad.

El Dr. Bach descubrió distintas esencias florales relacionadas con el estado de soledad. Solo podemos salir de la soledad cuando dejamos de pensar que nuestros seres queridos tienen la obligación de escucharnos y podemos salir de nuestro ego y empezar a escuchar que es lo que ellos tienen para decirnos. Así comenzará un diálogo y una retroalimentación que  nos permitirá crecer y enriquecernos en un vínculo de ida y vuelta.

Un Terapeuta Floral es un profesional capacitado podrá escuchar, contener y orientar en el camino de crecimiento personal.

Los remedios florales tienen la cualidad de elevar nuestras vibraciones energéticas y abrirnos a la recepción del yo espiritual; de esta manera la Naturaleza, con su virtud particular, nos libera de lo que es la causa de la enfermedad. No hay verdadera curación si no hay cambio de perspectiva, paz espiritual y felicidad interior.

Los remedios florales ejercen una influencia notable sobre la personalidad y ayudan al bienestar  general independientemente de la estructura caracterológica del individuo, pues serán eficaces aún cuando la persona no crea en su acción benéfica e independientemente del nivel de evolución de su conciencia, y su efecto puede ser aumentado sensiblemente mediante el trabajo conciente, lo que implica un trabajo terapéutico en el que la persona comprenda el proceso que lo ha llevado a su enfermedad y acompañe el proceso de su sanación.

Lic. Alicia Mabel Alfuso
Lic. Alicia Mabel Alfuso en Terapia Floral Dr. E. Bach | M.I. 0276·008 | Psicóloga Social - Astróloga Humanística - Reiki Master - Constelaciones Familiares
Tel.: (011) 4308-4215 - Móvil: (011) 15-5835-3744 - E-mail: aliciaalfuso@gmail.com