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Mirada Terapéutica - Alicia Mabel Alfuso
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Las relaciones de pareja y las flores de Bach

Las relaciones de pareja y las flores de Bach
Las relaciones afectivas están pasando por profundas transformaciones y revolucionando el concepto de amor. Lo que se busca hoy es una relación en la que exista individualidad, respeto, alegría y placer por estar juntos, y no una relación de dependencia, en la que uno responsabiliza al otro de su bienestar.

La idea de que una persona sea el remedio para nuestra felicidad,  está cambiando. El amor romántico parte de la premisa de que somos una parte y necesitamos encontrar nuestra otra mitad para sentirnos completo. Muchas veces ocurre hasta un proceso de despersonalización que, históricamente, ha alcanzado en mayor medida a la mujer quien abandona sus características, para simbiotizarse al proyecto masculino.

La teoría de la unión entre opuestos implica que  el otro tiene que saber hacer lo que yo no sé. Si uno es manso, el otro debe ser agresivo, si uno es activo el otro debe ser pasivo. Hoy la palabra es asociación, de esta manera cambiamos amor de necesidad, por amor de deseo.  Me gusta y deseo su compañía, pero no la necesito.

Las personas están perdiendo el miedo a estar solas, y aprendiendo a vivir mejor consigo mismas. Están comenzando a darse cuenta que se sienten parte, pero son enteras. El otro, con el cual se establece un vínculo, también se siente una parte, No es el príncipe ni el salvador de ninguna cosa, es solamente un compañero de viaje.

Estamos entrando en la era de la individualidad, que no tiene nada que ver con el egoísmo ni con el individualismo. El egoísta no tiene energía propia; él se alimenta de la energía de los demás, sea financiera o moralmente.

La nueva forma de amor, o de más amor, tiene nuevo aspecto y significado: apunta a  la aproximación de dos enteros y no a la unión de dos mitades, y esto solo es posible para aquellos que consiguieron trabajar su individualidad.

Cuanto más se es  capaz de vivir solo, mas preparado se estará para una buena relación afectiva. La soledad es buena, estar solo no es vergonzoso, al contrario, da dignidad a la persona.

Las buenas relaciones afectivas son óptimas, son muy parecidas con estar bien solo, nadie exige nada de nadie y ambos crecen.

Relaciones de dominación y de concesiones exageradas no resultan funcionales al tiempo que estamos viviendo.

Muchas veces, pensamos que el otro es nuestra alma gemela y, en verdad, lo que hacemos es inventarlo a nuestro gusto.

Todas las personas deberían estar solas de vez en cuando, para establecer un dialogo interno y descubrir su fuerza personal.

En la soledad, el individuo entiende que la armonía y la paz de espíritu sólo se pueden encontrar dentro de uno mismo, y no a partir de los demás.

Al percibir esto, se vuelve menos crítico y más comprensivo con las diferencias, respetando la forma de ser de cada uno.

El amor de dos personas enteras es el bien más saludable. En este tipo de unión, está el abrigo, el placer de la compañía y el respeto por el ser amado.

Desde nuestra formación y cultura aprendimos que el amor es posesión, necesidad, sobreprotección, preocupación por el otro, estar pendiente todo el tiempo, ser la mitad del otro, y de no ser así de una y otra parte nos sentimos egoístas o  abandonados.

La terapia floral ayuda a que podamos adaptarnos a los cambios sin sufrimiento pudiendo reemplazar dificultad por virtud.

De esta manera podremos cambiar amor posesivo por amor incondicional, sobreprotección por cuidado, dominación por confianza en el otro, miedo a la soledad por elección de las compañías, sometimiento por amor a uno mismo, crítica por respeto de las diferencias y autocrítica, debilidad por fortaleza interior,  culpa por responsabilidad, exigencia por compasión.

Los remedios florales tienen la cualidad de elevar nuestras vibraciones energéticas y abrirnos a la recepción del yo espiritual; de esta manera la Naturaleza, con su virtud particular, nos libera de lo que es la causa de la enfermedad. No hay verdadera curación si no hay cambio de perspectiva, paz espiritual y felicidad interior.

Los remedios florales ejercen una influencia notable sobre la personalidad y ayudan al bienestar  general independientemente de la estructura caracterológica del individuo, pues serán eficaces aún cuando la persona no crea en su acción benéfica e independientemente del nivel de evolución de su conciencia, y su efecto puede ser aumentado sensiblemente mediante el trabajo conciente, lo que implica un trabajo terapéutico en el que la persona comprenda el proceso que lo ha llevado a su enfermedad y acompañe el proceso de su sanación.

Lic. Alicia Mabel Alfuso
Lic. Alicia Mabel Alfuso en Terapia Floral Dr. E. Bach | M.I. 0276·008 | Psicóloga Social - Astróloga Humanística - Reiki Master - Constelaciones Familiares
Tel.: (011) 4308-4215 - Móvil: (011) 15-5835-3744 - E-mail: aliciaalfuso@gmail.com